¿Por qué la identificación de activos es crítica en un DC?

Hace pocos años un estudio de una consultora internacional de las más importantes, ahora no recuerdo cual, y no viene al caso, resulta que decía que el personal de un Centro de Datos podía tardar 24 horas en encontrar un servidor de entre los centenares o miles que tienen.

Cierto es que los tiempos cambian y que la tecnología evoluciona, pero a veces deberíamos pensar si ha evolucionado tanto o si estamos adoptando la mejor tecnología que tenemos a nuestro alcance.

Durante estos años nos hemos tomado la libertad de intentar entender muy bien el proceso de trabajo que nuestros clientes tienen en sus Centros de Datos, tratando de conocer al personal de diferentes departamentos, cómo se interrelacionan, cómo se comunican y transfieren información, dónde se almacena, quién custodia la información y quién vela por la integridad y actualización de la misma, etc.

El sistema de trabajo de un Centro de Datos se podría asemejar a una cadena de montaje, en la que un área necesita nueva infraestructura, otro departamento decide qué hardware usar, otro determina la red e IPs que utilizarán los servicios de la aplicación y por último otro equipo que decide la ubicación en la sala.

Pues bien, si la información o instrucciones que deben comunicarse del primer departamento al segundo departamento no son exactas, en el tiempo adecuado y de forma eficaz, el error se propaga y al final tenemos un caso muy muy real que se da en los Centros de Datos, y es que el técnico que debe conectar el cable de comunicaciones se ve frente al servidor o switch con una incertidumbre elevada del puerto real al que debe conectar.

Finalmente se suele ir al viejo truco de ensayo y error, llamada de teléfono con el responsable del servidor y se verifica en tiempo real si el cable que está conectando le da o no el servicio esperado.


En nuestra experiencia, esto ocurre en alrededor del 80% de las conexiones de comunicaciones, datos proporcionados por muchos clientes que sentían que podían mejorar en su operativa.

¿Cómo se puede mejorar en esta parte?

Pues es sencillo a la vez que complejo, alineando a todos los departamentos bajo un proceso de trabajo orientado e integrado que garantice que cada paso que se da en el proceso se está proporcionando la información correcta y completa para que el siguiente equipo pueda cumplir su tarea de forma correcta y sin incertidumbres.

La primera piedra de la pirámide es un control total sobre la información de los activos sobre los que se va a trabajar, no sólo un dato, sino todo lo que se necesite para el proceso.

También es muy importante estandarizar los nombres, no puede haber departamentos que usen un nombre y otro departamento otro nombre para el mismo objeto. Vemos que por ejemplo un equipo tiene una etiqueta con un nombre, pero en una base de datos alguien le cambió el nombre, resultado, cuando alguien busque el equipo sobre el que tiene que hacer una intervención no lo encontrará y empezarán las llamadas y reprocesos.

En Bjumper creemos en la simplicidad, en que las cosas cuanto más fáciles mejor. Por eso trabajamos en introducir procesos de trabajo apoyados en tecnología sencilla que garantice que el proceso de trabajo se cumpla, que la información está siempre actualizada y por lo tanto es válida para planificar trabajos y, por último, aunque no menos importante, que todo tiene un nombre o identificador único que evita las dudas o incertidumbres en la ejecución de trabajos.

La parte más complicada es cambiar la metodología de trabajo de las personas, que nos acostumbramos a hacer las cosas de un modo y nos cuesta mucho el cambio. Por eso nos sumamos a la tendencia de utilizar aplicaciones web y móviles de muy fácil uso para realizar este tipo de trabajos, que como son formas que utilizamos en nuestro día a día para las compras, transacciones bancarias y otras acciones de ocio, nos ayudan a dar el salto a usar la tecnología en pro de una operación mucho más eficaz.

                                                            Let It work for you


Cálculo de la Capacidad en los Centros de Datos